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CONCIERTO TERAPEÚTICO DEL MAESTRO ORUÇ

 

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Encuentros con lo Sutil #37

El viernes 24 de abril a las 20 horas  celebraremos un concierto para sanar y ampliar la conciencia.

Para ello, tenemos la suerte de contar con la presencia del Maestro Dr. Oruç y su grupo Tumata.  En este acto se emplearán danzas chamánicas ,  musicoterapia y técnicas de tramisión sufíes que conducen el viaje interior hacia la armonía.

El doctor Oruç vendrá acompañado por sus músicos y terapeutas y por su dama,  Azize Güvenç, profesora de musicoterapia de la universidad de Estambul y ergoterapeuta.

 

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Nuestro invitado:

El Dr. Rahmi Oruç Güvenç es doctor en psicología clínica por la Universidad de Estambul, músico y musicoterapeuta. Fundador y director del Grupo musical Tümata, original de Turquía, cuenta con más de cincuenta músicos en todo el mundo. En sus músicas incorpora aquellas que usaron los chamanes del Asia Central para alcanzar estados de trance y curar enfermedades y  las músicas terapéuticas de los antiguos hospitales de Anatolia.

Oruç es maestro Sufí en diversas cofradías espirituales: Mevlevi, Ussak, Rufai, Bektashi, Kadiri y Saadi. Sus conocimientos derivan de la tradición sufí oral que,  desde sus orígenes, se transmite de corazón a corazón, de maestro a discípulo.

Oruç Güvenç lleva más de treinta y ocho años viajando por Europa, América y Asia impartiendo sus enseñanzas. En España lleva veintiocho años impartiendo seminarios, enseñanzas musicales  y dando numerosos conciertos con muy buena acogida.

Nuestro invitado transmite y da a conocer el camino del corazón ayudando a alcanzar la experiencia de la unidad; utiliza los métodos tradicionales de dikr (remembranza de los nombres divinos), la música tradicional turca y la ceremonia de los derviches giróvagos (Sema) interpretando con maestría los instrumentos tradicionales: ney, rebab,copus y ud, entre otros.

Sigue y transmite las enseñanzas del maestro y adán de los  poetas  Mevlana Rumi y  ha celebrado numerosas ceremonias de giro con los derviches de una duración de 99, 40, 7, 5 y 3 por medio mundo; ceremonia en  donde la danza, la música, la poesía y el dikr continúan día y noche en alabanza continua.

 

ARTE Y ÉXTASIS. CHARLA y CEREMONIA SUFÍ. ABRIMOS NUEVOS ENCUENTROS.

IMG-20140602-WA0005aspecto de una ceremonia sufí,  donde  destella  el derviche que gira como un planeta alrededor del Sol
 

El amor es energía divina. El precipitar el amor desde la belleza es instantáneo. Eso es lo que pueden enseñarnos los poetas, los pintores, los artesanos de la materia, pero también el zapatero y el modista, los que no tienen firma y, sin embargo, colaboran con la Creación…”

Abdulwahid Martín

Queridos amigos, reanudamos nuestro ciclo de Encuentros con lo sutil de un modo festivo, con una charla y  ceremonia  sufí,  casi en pleno equinoccio. Este nuevo ciclo nos conducirá hasta navidades y por el mismo pasarán expertos en meditación, energía, ecología y emociones.

Entre tanto, el martes 23 de septiembre a las 20.00 horas recibiremos a Abdulwahid Martín, escultor y derviche. Acompañaran a nuestro invitado  el gran músico y recitador sufí Ali Keeler,  de Al Firdaus Esemble  , junto a giróvagos y derviches.

Con él charlaremos sobre qué es el sufismo, la belleza, el arte y el éxtasis, además de tener ocasión de asistir a una celebración sufí. 

Como he explicado en la entrada de  este blog  sufismo, unas pinceladas sobre el camino del corazón , el sufismo es una de las más bellas fuentes de sabiduría de la humanidad.

En estos tiempos en que el Islam se desangra entre guerras, crueldad y fanatismos, conocer el sufismo nos aportará otra visión de la espiritualidad en una de las  grandes religiones de la humanidad.

DESCARGA TUS ENTRADAS GRATUITAS PINCHANDO AQUÍ

ENTRADAS AGOTADAS, SE PERMITIRÁ EL ACCESO HASTA COMPLETAR AFORO DESPUÉS DE DEJAR PASAR A LOS ASISTENTES CON ENTRADA 

Nuestro invitados:

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Abdulwahid Martín

Nacido en Madrid (1956)  es uno de los más destacados escultores de su generación, que corresponde a  la que alcanza la mayoría de edad con  la Movida madrileña. Ha recibido diversas becas y premios nacionales e internacionales y ha realizado numerosas exposiciones individuales en España y en Europa. Es habitual en Arco y otras ferias, así como en Museos y Parques Nacionales. Su arte emplea e imita  diversas naturalezas y geometrías, captando la belleza fractal de lo creado, al modo de un eco humano que busca lo divino. Este abridor de estados es un currante de la Realidad y un artesano integral, pero sobretodo un humano buscador que ha transitado por diversas tradiciones hasta encontrar su centro de gravedad permanente. Su encuentro con el Maestro interior René Guenón  marcará el inicio de un camino ascendente que lo llevó al Islam, hace ahora 20 años.
El Sufismo es su pasión y es miembro de la Tariqat Naqshbandi Haqqanni y discípulo  de su  maestro Sheik Nazim, haciendo de este camino  el eje principal de su vida, además de su dedicación a su familia numerosa y  a la escultura en el entorno rural de la comarca de La Vera,  entorno natural en donde vive.

Ali Keeler

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Músico inglés comenzó sus estudios musicales de violín a los 7 años.

Durante su juventud ha sido miembro en varias orquestas clásicas, y cuartetos de cuerda. A los 18 años se matriculó en el famoso conservatorio de Manchester,  The Royal Northern College of Music, para especializarse en violín.

Aprendió el canto árabe en Siria donde vivió 7 años, asistiendo a los encuentros de los sufíes y escuchando a maestros de este arte en Damasco y Alepo. Durante su estancia en Siria aprendió el arte de la lectura del Sagrado Corán y recibió su ijaza, permiso para enseñar a recitar el Corán, de gran recitador Sheij Abdul Razzaq Bahlawan.

Además aprendió a cantar en los maqams tradicionales en las Zawiyas de Damasco y Alepo. Recibió clases de canto del distinguido maestro Mustafa Kariam. Poniendo en práctica su experiencia musical  con el violín en la tradición árabe ha desarrollado un amplio repertorio de fuentes celtas, árabes, andalusí y turcas.

Ha ofrecido varios recitales como solista y ha colaborado en muchos conciertos con German sufi ensemble “La Caravana del Amor” liderada por el Sheij Hasan Dyke.

En el año 2007 se trasladó a Granada donde formó parte del grupo Al Kauthar, participando como músico, compositor y actuando en conciertos y festivales en España, Francia, Portugal, Alemania, Turquía y Marruecos donde actuó en la séptima edición del Festival de la Cultura Sufí en Fez en el año 2011 y en el Festival de Música Andalusi de Casablanca en el 2010.

Ha grabado con el grupo Al Kauthar un CD con el titulo Ruh que ha sido también distribuido en Turquía.

Fundó el grupo Firdaus Ensemble en 2012.

Portada Al Firdaus Ensemble Safa_web_med

 

Entrevista:

ARTE  CONTRA EL EGO.

(Entrevista publicada en 2008 en Generación XXI)

Por Javier Esteban.

Cristóbal Martín (1956), artista sufí, es uno de los grandes escultores del momento. Su poderosa escultura podría calificarse, en un sentido profundo, de realismo mágico, pero para ello deberíamos primero definir qué es la Realidad y en qué consiste la Magia.
La vocación de artista sin ego hace de la obra de Abdulwahid un recuerdo permanente de la belleza. Sus grabados y esculturas, que ahora abren las puertas de los Parques Nacionales o se pasean por ARCO, son un reto para que entremos en el jardín interior que cultivan los iniciados.
Cada diez años, con la precisión de un reloj de arena, entrevisto Cristóbal Martín, Abdulwahid (Siervo de El Único).  Las palabras van saliendo de una fuente en esta tarde de frío otoño…

Cristóbal, ¿tú buscabas la belleza o era la belleza la que te buscaba a ti?
Buena cuestión…
No me refiero sólo a lo que sucede cuando haces un molde… 
Bueno, tengo alma de navegante, e intento que la sinceridad vaya afinando la brújula, ciñendo la vida…Dando sentido al existir. Todo depende de la sinceridad de uno.

¿Por qué etapas creativas has pasado? 
Empecé como un hijo del Bosco, por decirlo de un modo visual…  Admiraba a Durero y, sin embargo, me chocaba la armónica pincelada de Velázquez. Pero si te digo la verdad, no veo que haya evolucionado mucho, aunque sí observo que el psiquismo ha desaparecido de mi obra.

¿Cuál es la relación entre arte y magia?
El arte es magia, una especie de invocación…
El dicho de Oscar Wilde viene de los alquimistas: la naturaleza imita al arte. El arte es una provocación de la magia, pues lo semejante atrae a lo semejante. En esa homeopatía nos movemos. Somos responsables, como artistas, de invocar a la belleza que podamos convocar.

¿Crees que tu arte puede curar a alguien? 
Eso dicen, que produce una especie de influencia curativa. A mí, desde luego, me eleva. Me interesa su faceta alquímica, tal y como la explicaba Titus Buckhard. Él también era musulmán, y sufí de tarika.

¿Cuál es la relación entre el arte y la naturaleza?
Yo intento hacer un arte en profunda relación con la naturaleza. El gran arte es la vida misma, manifestada a través de la natura, obra de Dios. El artista lo que hace con su recreación es señalar más esa obra. El arte es una invocación redundante de la obra del Creador. Como nos olvidamos de esto, al mostrarse la belleza, nos estremecemos…

Vives en el monte de La Vera, junto a una garganta maravillosa, en un paraíso. ¿Qué te atrae de la naturaleza?
Probablemente lo mineral, la osamenta de la naturaleza, su forma. A mí me impresiona la montaña, el Almanzor: la masa enorme, su majestad, ese pliego gigantesco de roca en contacto con el cielo. El cielo y sus colores cambiantes, las formas de las nubes en relación con la tierra. Pero desde lo alto, mi vista se va al grillo; este verano me he obsesionado con el diente de león, su maravillosa forma es una galaxia vegetal que explota cuando la soplas. En esa contemplación he pasado mis días. Me fascina todo: las flores, los insectos, los reptiles, toda la creación. Es un libro increíble.

¿Hay algo en la naturaleza que te provoque repugnancia?
La parte más vil e instintiva del hombre. Eso que también está en nuestra naturaleza. Las bajas pasiones humanas, la maldad. Los siete pecados capitales me espantan. Uno por uno y cada uno en su sitio. Avaricia, orgullo, pereza… En mí mismo y en los demás. Me repugna. Todo ese tipo de cosas me parece terrible. De lo demás, nada. Ver un perro que se pudre en la carretera me parece algo hermoso. El deterioro físico es majestuoso. Ser capaz de ver la majestad en un esqueleto, en un terremoto, en un huracán, un quebrantahuesos, una rata, una escolopendra… Lo encuentro bello. Pero la parte siniestra de lo humano es horrible. Egos como inversión del orden natural.

¿De qué manera has integrado lo feo en tu obra? 
Me encantan los motivos de ciertos animales que aparentemente son feos. Representar un sapo o un mandril o un camaleón, seres de apariencia grotesca, pero a los que yo encuentro de una belleza impresionante. Veo la belleza donde otros ven fealdad natural. Nunca he realizado arte grotesco a propósito, no he querido epatar… No me interesan nada las escatologías crueles que vemos en Arco.

En el British  Museum hay una sala de curiosidades antropológicas, en la que muestran unos objetos de unas tribus amerindias que son representaciones de seres y monstruos alados, indistinguibles de los demonios del Bosco o de los que rodean a San Antonio en Durero.  Quizá forman parte de las frecuencias inferiores del inconsciente colectivo.

Esos materiales pertenecen a los arquetipos universales. Yo, en mis tiempos, a través de algunas sustancias alquímicas o psicodélicas, conocí aquellos animales y formas. No sé si se corresponden a un subconsciente o a partes del alma humana, pero son representaciones de una imaginería universal. En ciertos estados de consciencia aparecen.

La cuestión es saber qué relación tienen con lo numinoso, apolíneo, lo bello. ¿Qué relación puede tener el orden divino –macrocosmos- con esas luchas en nuestro interior? 
Te refieres al contraste entre lo luminoso y los escombros. Pero recuerda que el camino a la Unidad pasa por eso también. Estamos pasando de un psiquismo inferior a uno superior a través de  un viaje que es la existencia.

Tú te sitúas en esa herencia de la filosofía peremne que un grupo de autores ha venido llamando la Tradición.  Desde la misma, ¿qué impresión te producen las vanguardias artísticas?
La Vanguardia produce otra visión de las cosas, donde yo también puedo observar belleza, como en a la obra de Richard Serra o Mark Rothko y sus colores. Miquel  Barceló – quizá un poco convertido en una repetición de sí mismo- me ha interesado mucho por lo que tiene de brutalidad expresada en la forma. Es un alumno de Alsem Kiefer, un verdadero visionario inserto en la Tradición. Desde ese punto de vista, Barceló, me gustaba. Después, puede que se haya visto influido por las cotizaciones, lo que le hace indiscutible, pero de otra manera… y eso plantea problemas.

¿Sabes que  me cuesta mucho imaginar a un artista sin ego?
Desde mi visión del mundo, el mayor problema que tienen los artistas es el ego. En el caso de los artistas, multiplicado hasta el infinito.

Pero es que en el origen  del arte moderno está precisamente el ego…
Claro, nos decimos eso de “yo soy el que hago” pero si no se produce una entrega total del ego cada día, te pierdes en esa locura del Yo. En mi caso, la limpieza la hago con la oración, el recuerdo de los nombres divinos (dhikr), lavarse adecuadamente… las herramientas del Islam. No hay herramientas más poderosas contra el ego que éstas, aunque hay gente que puede mantener un ego dentro del Islam (risas). El sometimiento a estas prácticas es sulfúrico para el ego y medicina para el encuentro. Ésa ya era mi dirección…

¿Cuáles son tus materiales favoritos?
Aquellos que mejor se adaptan y provocan las formas. Arcilla, barro, cera –que es un material primitivo que usaban los griegos, de los que he aprendido mucho y de los que me considero heredero. Con la cera trabajaban la fundición, los bronces, de los que conocemos las copias. Esos bronces sumergidos estaban fundidos entre oraciones e invocaciones.

Perdona que insista. Cuando trabajas ¿intuyes la forma en la materia o realizas lo que visualizas antes?
Lo primero es la idea, que a veces te provoca la propia madera o piedra con la que trabajas. Otras veces, la idea pende, y tú la llevas a la forma modelando. Insinuación o impronta, hay una comunicación en dos sentidos entre lo creado y el artista…

Trabajas con modelos fractales, el orden oculto y repetitivo de la naturaleza.
Bueno, cuando hago geometría, sí. También en los helechos, en células, claro. Hay un orden implícito que a veces se asoma.

Y tú pretendes, libremente, no salirte de ese orden.
Es imposible salir de él, soy una parte de ese orden, estamos sometidos a esa marea cósmica en la que ignoramos mucho más de lo que sabemos, aún gozando de un cierto libre albedrío para enfocar el alma hacia lo superior o lo inferior.

¿Te puedo preguntar cómo fue tu encuentro con lo invisible? Cómo fue esa aproximación, que diría Ernest Jünger…

Paradójicamente, lo vi y lo sentí. Una visión luminosa, una imagen, una aproximación, un tanteo; como las negaciones de Pedro, pero al revés… Si de verdad quieres conocerme – me dijo- ahí tienes el camino: Islam. Y claro, yo dije: no por favor, no. Me hizo una segunda pregunta: si de verdad quieres encontrarme… Y, a la tercera vez, una luz impresionante me vislumbró como una visión. Lā ilāha illā llāh  (Nada merece ser adorado sino Dios)

Pero era el Islam…
Obvio: imágenes del Profeta, la luz del desierto, la palabra del Corán, como una manifestación comprimida e irresistible.

¿Ocurrió en estado de meditación?
Se puede decir así. Fue en la Barceloneta, la playa de Barcelona, el 15 de enero de hace 15 años. Estaba leyendo a Ibn Arabí, que pudo hacer de conductor. René Guénon me había preparado el camino…

 ¿De qué manera modificó la conversión tu arte?
En principio, en nada. Después vino la tarea de buscar la unidad en el arte, de hacer geometrías. El arte islámico te muestra unas tramas que te hacen trascender. Es un arte que está fuera del ego. Yo siempre he intentado ser un artista sin ego, en lo figurativo también, siempre tratando de reflejar la Realidad sin meter nada personal. Yo sólo colaboro eligiendo un motivo y el modo de realizarlo. Intento un perfeccionismo que esté por encima de los egos, intento no decir “aquí estoy yo” poniendo mi firma…

Una vez Jodorowsky me preguntó algo que le había preguntado a él un maestro zen: ¿Dónde te encuentras ahora mismo? ¿Podrías señalarme con un dedo dónde estas?
Ja, ja, ja. En el café Ajenjo.

Pero señala dónde te sientes con el dedo…
Estoy entre mi cabeza y mi corazón. Por la parte alta del corazón, como por el esternón.

No es mal sitio. ¿Fuera o dentro de tu cuerpo?
Más bien dentro.

Tú, más que un artista, te has sentido siempre un poco artesano.
Sí, me considero un artesano de la Tradición. Me gustan los anónimos que hacían la sillería del coro de una catedral gótica… O los portadistas románicos que llenaban las puertas de alquimistas, dragones y herreros,  de uvas y zorros. Me considero más cerca de uno de ellos que de un artista de Vanguardia de esos que dicen “aquí estoy yo”.

Más carbonario que esteta.
Me gustan los gremios, el anonimato. El ego interfiere menos. Eso es alquimia. Uno al que nadie conoce atrae buenas energías a una ciudad, un convento o un mercado.
¿Masón?
En el buen sentido de la palabra. El que construye el templo, sí.

Parece que la genialidad consiste en hacer cualquier cosa con entrega, amor y habilidad. Hay un genio de los zapatos, uno los negocios y uno del chocolate, que dice Fernando Arrabal. No importa qué hacemos, sino cómo hacemos lo que hacemos.

Claro, y de esos genios vivimos. También de los artistas que han hecho el automóvil o el avión, que puede ser una obra de arte también, aunque estos no firmen sus obras. Me quiero considerar más uno de ellos. Yo creo en el laboratorio: oro y laboro. Es esencial para mí. Ojalá que la sociedad sepa potenciar esta visión común y generosa del arte.

Intentar hacer las cosas desde el amor.
Exacto. La belleza produce el amor de forma inmediata. El amor es energía divina. El precipitar el amor desde la belleza es instantáneo. Eso es lo que pueden enseñarnos los poetas, los pintores, los artesanos de la materia, pero también, ya digo, el zapatero y el modista, los que no tienen firma y, sin embargo, colaboran en la Creación…

 

Web  y obras del mismo autor:

http://www.cristobalsculpt.com

 

 

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Concierto – taller sufí: La experiencia mística a través del recuerdo divino

Encuentros con lo sutil # 11

Por Javier Esteban

Mi corazón se ha abierto a todas las formas: es pasto para las gacelas, convento de monjes cristianos, templo de ídolos, la Caaba del peregrino, las tablas de la Torá y el libro del Corán. Practico la religión del Amor. En cualquier dirección en que sus caravanas avancen, la religión del amor será mi religión y mi fe. Ibn Arabí

El próximo día 13 de Junio, jueves, a las 19.30 horas, el maestro y músico sufí Sheik Hassan Dyck y su Caravana del Amor nos ofrecerán un concierto taller donde narrarán cuentos sufíes y pronunciarán los nombres divinos. Los derviches desplegarán sus alas sobre el viejo cuartel.

Esta experiencia festiva y terapeútica de música, reflexiones y cantos, es sin duda una bella manera de cerrar la primera fase de nuestros encuentros.

 

El sufismo es una de las grandes sabidurías espirituales de la tierra: Rumi, Ibn Arabi o el Mulla Nasrudin son solo algunas de sus más brillantes estelas en la poesía, filosofía o los bufones. La magia del sufismo se desplegará en el Conde Duque para todos aquellos que podáis compartir con nosotros esta experiencia, conducida por este excepcional músico que sabe combinar los estilos tradicionales con ritmos clásicos, jazz y blues. Las letras de sus canciones están inspiradas en los poemas de Rumi, el poeta místico por excelencia. Pero lo que de verdad viene a hacer este derviche es a conmovernos. Ajustar con su chelo nuestras almas. Trabajar sobre el cuerpo sutil a través de la pronunciacion de los divinos nombres…

Alli os esperamos.

 

Hassan Christian Dyck es un artista muy conocido en círculos de música espiritual de Alemania y Europa. Representa una corriente de músicos y creadores que han viajado a Oriente a buscar inspiración e influencias portadoras de un mensaje de fusión de estilos con un toque místico, sin renunciar a las sensibilidades contemporáneas. Sheik Hassan Dyck, fue discípulo del ilustre Ustad Vilayat Khan, uno de los más célebres e influyentes de los músicos indios del siglo XX. Asimismo, formó parte de la Orquesta Sinfónica de Delhi y pasó posteriormente por Damasco y a diferentes países de Oriente, donde ha ido compaginando su labor de compositor e intérprete violonchelista. Desde sus inicios, Sheikh Hassan propone la fusión de las tendencias musicales de diferentes lugares de Oriente, que fluyen en sus conciertos con sabor tradicional. Su principal preocupación es interpretar el mensaje de las expresiones artísticas orientales y, en particular, las que se relacionan con el sufismo y la mística.

En los últimos años ha ganado un merecido reconocimiento internacional por su genuina expresión de música mística que, desde Occidente, recuerda Oriente, y que desde la lengua y la expresión occidental transmite valores del oriente tradicional. También es muy apreciado por aquellas personas amantes de la poesía oriental, ya que acompaña muchas de sus piezas con recitaciones de poemas de Rumi, entre otros conocidos poetas de Oriente. Además, con frecuencia intervienen en sus actuaciones los derviches giróvagos que bailan la tradicional danza sufí de los giros siguiendo el ritmo la melodía.

Su residencia habitual es en Colonia, donde dirige un centro para la difusión de los valores y la cultura espiritual del sufismo. También ha ido alternando su trabajo de solista con colaboraciones tan importantes como Mahmud Sabri componente del famoso dúo de música qawali “Sabri brohters” o la formación italo-alemana Fana. Es director del Osmanische Herberge Das Sufi-Zentrum de Colonia, lugar donde ha puesto en marcha seminarios, cursos y talleres de difusión de la música y la expresión artística suí. También ha organizado el Sufi-Soul Festival, que tiene cita cada primer fin de semana de agosto desde el año 2000.

En España ha asistido a numerosos foros de espiritualidad y festivales de música, realizando conciertos por casi toda la geografía nacional.

Sheik Hassan está considerado un maestro espiritual y es discípulo y representante de Maulana Sheik Nazim, de la Orden Naqshbadi. Su música y cuentos sitúan a los espectadores ante un estado amplificado de conciencia.

Referencias:

http://hassandyck.com/

http://elpais.com/diario/2007/04/13/madrid/1176463466_850215.html

http://www.youtube.com/watch?v=qsTNdcIk1ok

 

 

 

 

 

 

 

El Sufismo: unas pinceladas sobre el camino del corazón

Por Javier Esteban

 

El Señor ha susurrado algo

al oído de las rosas,

por eso se abren

cada día a la caricia luminosa.

Ha murmurado algo a la piedra

y por eso ha surgido

la gema preciosa que centellea

en el fondo de la mina.

También dice algo al oído del sol

cuyas mejillas deslumbran

con relucientes destellos.

¿Qué será lo que el Señor

ha susurrado al oído del hombre

para que éste sea capaz

de amar… incluso a Dios?

Jalaludim Rumi

 

Los sufis dicen que el sufismo es un viaje, un camino que conduce al Corazón.

Para el sufismo el Universo es la emanación del corazón de Dios creador de todo imaginario (Teofanía). Lo divino se redescubre a sí mismo en el espejo de la conciencia de los gnósticos, abierta a la magia de percibir la única realidad mediante la práctica del amor.

 

El sufismo es una de las grandes manifestaciones espirituales humanas, además de un conjunto de saberes y prácticas místicas muy poderosas. Probablemente,  el sufismo sea la escuela de conocimiento más cercana al viejo saber mediterráneo: los árabes sumaron a la Tradición judoecristiana la magia y la filosofía neoplatónica de los griegos, recibiendo además el influjo espiritual de la India. El conocimiento del sufismo es esencialmente intuitivo y está relacionado con las experiencias extáticas y su relato posterior, insertas en la revelación del Corán y el profeta Mahoma, al que condideran el sello de la profecía. Podríamos decir que el sufismo es el corazón del Islam.

 El maestro Nazim Al-haqqani, sheik de la Orden Naqshbandi.

Dicen que el sufi ve su propia existencia como las partículas de polvo que un rayo de sol hace visibles; ni real ni irreal. (Abu,l Hasan ash-Shâdhili).

La noción de Realidad el sufismo  parte del conocimiento intuitivo y del pensamiento mágico. Tal vez por ello, los sabios sufíes sean una mezcla de filósofos, poetas y bufones. Baste citar a tres estelas del sufismo para entender la profundidad de esta escuela: El poeta Jalaludim Rumi, el santo y filósofo Ibn Arabi y el sabio bufón Mulá Nasrudin.

No deja de ser curioso que ochocientos años después el latido poético de América (del que surgen Whitman, Dylan o Ezra Pound) esté siendo conquistado por Jalaludin Rumi, el más grande de los poetas ebrios y presunto inventor de la danza de los giróvagos.  Rumi siguió la sombra de Shams de Tabriz, su Maestro en el despertar, a quien confiesa en uno de sus rubayat:

 

Grité y en aquel grito ardí/  Callé y marginado y mudo ardí/  De los márgenes todos me arrojó/ Al centro fui y en el centro ardí.

 

 Derviches Meulevis, girando como planetas alrededor del Sol. Foto Manuel Uzcanga

De Ibn Arabí (uno de los más importantes místicos y filósofos españoles) podemos decir que es el conocedor que rompe los moldes de la experiencia mística:

Mi corazón se ha abierto a todas las formas: es pasto para las gacelas, convento de monjes cristianos, templo de ídolos, la Caaba del peregrino, las tablas de la Torá y el libro del Corán. Practico la religión del Amor. En cualquier dirección en que sus caravanas avancen, la religión del amor será mi religión y mi fe.

 

Islamismo versus sufismo


Los gnósticos y santos del Islam están en las antípodas de la versión violenta del terrorismo “islamismo” radical y de la intolerancia de la Sharía o Ley islámica.

Bin Laden es un demonio para los hombres de corazón: un demonio que se viste y se hace pasar por uno de ellos, porque “el murmurador” trabaja sin descanso para dominar las almas.

La guerra santa del sufismo sólo tiene lugar en el corazón, puesto que en esencia todo sucede en el corazón y no hay más Realidad que la Unidad.

El sufismo es el néctar del Islam, pero nada tiene que ver con el islamismo. Los sufíes no suelen hacer política, sino que la padecen: han sido perseguidos desde Irán hasta Turquía, desde Afganistán hasta Argelia. Sus lugares santos han sido pisoteados, sus libros quemados, sus visionarios asesinados o torturados salvajemente por quienes hacen de la Ley (Islam exterior) una prioridad absoluta sobre el corazón.

 

 Amansar las almas, práctica sufí.

 

La práctica Sufí

 

El diálogo entre Amado y Amante es el centro de la vía sufí, y sucede en el corazón de cada ser humano. Cada minuto y en cada respiración es recordado el creador para los hombres realizados en la propia extinción de sus apariencias. Eso hace de la vida un viaje iniciático completo que abre a otras realidades distintas: el mundo es un imaginario consciente que percibimos y, salvadas las apariencias, se nos va desvelando. Esta manera de estar presente abre paso al tesoro oculto que mora en cada ser humano.

El viaje interior de los sufíes transforma el tiempo, la percepción y el estado de las cosas. Sus practicantes  se ven desde fuera y desde dentro, rompiendo los límites de la razón. Los ritos y las oraciones multiplican y suspenden el tiempo y las cosas cambian de apariencia. En el jardín del alma se insinúan las rosas y los pájaros, dicen sus poetas.

 

El dickr (ceremonia del recuerdo consistente en la repetición de los atributos divinos o nombres de Allah), convierte las mezquitas en barcos suspendidos en el aire, en medio de una marejada dulce que todo lo envuelve.

 

 

Alegoría de una ceremonía en la que las almas se unen

 

Sobria Ebrietas

 

La ebriedad de los místicos del Islam no ha sido comprendida, como no lo fue la de los místicos cristianos. La mística no interesa a las instituciones ni al poder, porque aleja del mundo a sus practicantes, confundiéndolos a los ojos de los ortodoxos y abriéndolos a realidades secretas que durante siglos quisieron monopolizar los intermediarios del alma.

Baste para cerrar estos apuntes  narrar una de las viejas historias del sufismo. Cuentan que un sufi llamado Abû ´L Hassan estaba en pleno éxtasis divino, sumergido en una orgía con Dios, cuando creyó oir su voz.

– Como se enteren allí abajo de lo borracho que estás te van a lapidar. ¿Quieres que cuente a la gente tu estado para que te lapiden?

El sufi contestó:

– ¿Quieres que hable a la gente de tu infinita Misericordia, para que nunca vuelvan a postrarse ante Ti en oración?