Archivo de la etiqueta: encuentros con lo sutil

MUSICOTERAPIA Y SALUD

Encuentros Con Lo Sutil#23

 

music therapy

 

 

La dificultad de expresar emociones y sentimientos aumenta los niveles de estrés , lo que afecta al sistema inmunológico e influye negativamente en el desarrollo de la enfermedad, ya que debilita la autoestima y contribuye a la aparición de estados depresivos

  Marta Marconi

La risa, el optimismo y la felicidad disminuyen la angustia y  el dolor, fortalecen el sistema inmunitario e, incluso, aumentan la supervivencia en personas con cáncer.

M. Lupiani 

Considero que la posibilidad de expresar y canalizar los sentimientos a través de una actividad creadora como es la música, es fundamental como estrategia con fines terapéuticos, ya que  permite a los pacientes liberarse del estrés acumulado y potenciar en ellos un mayor estado de calma y armonía, así como un mejor afrontamiento de la enfermedad.

 

Alicia Lorenzo

¿Puede sanarnos la música? ¿De qué manera la música puede cambiar nuestro estado de ánimo? ¿ Cómo podemos servirnos de ella para sanar y crecer? ¿Qué empleo tiene en la medicina?

El próximo jueves 24 de abril a las 20,00 horas tendremos ocasión de asistir a una sesión experiencial de musicoterapia,  conducida por Alicia Lorenzo.

En la introducción de esta  sesión, Alicia nos explicará las aplicaciones de esta terapia y sus resultados en el medicina actual.

Nuestra invitada:

foto carnet0002-1

Alicia Lorenzo es violinista y a lo largo de su carrera, desde 1980 hasta 1995, ha colaborado con diferentes orquestas españolas y extranjeras.

Ha realizado estudios de musicoterapia en la Universidad de Nueva York y tiene una amplia experiencia profesional con el autismo, la parálisis cerebral, invidentes, pacientes con alzheimer y casos de oncología y de la unidad del dolor.

Es profesora en diversas universidades y organiza el máster de musicoterapia de la UAM, estando especializada en el método RBL.

Ha sido creadora y es secretaria general de la Fundación Músicoterapia y salud, además de  una experimentada conferenciante y congresista.

El Arte para mejorar la vida del enfermo

Por Alicia Moreno

[Extracto de artículo]

En Octubre del 2006  presentamos un proyecto de Musicoterapia para pacientes con dolor crónico en La Unidad del Dolor del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

De aquella experiencia, pude sacar las siguiente conclusiones:

Cada vez se reconoce más que la solución al problema del dolor no reside sólo en el desarrollo de nuevos fármacos, si no en una “organización eficiente” que permita emplear adecuadamente tanto estos fármacos como otras técnicas disponibles ( Muñoz-Ramón, 2001).

El poder trabajar el tema del dolor desde un enfoque multidisciplinar es básico y fundamental.

En cuanto al empleo de la Musicoterapia propiamente dicha, es bastante aconsejable en este campo por su nivel de eficacia, como ha sido constatado con este tipo de pacientes:

 -La percepción del dolor se puede reducir con técnicas instrumentales (tambores, gongs, toning y otras técnicas musicales).

-  Audiciones musicales, visualizaciones y relajaciones con música pueden alterar también  dicha percepción dolorosa.

- Improvisaciones vocales y/o instrumentales facilitan otras alternativas no verbales para algunas personas con dificultad de expresar.

-  El uso de la voz (como el toning ), puede estimular la conexión entre el cuerpo, la respiración y el estado anímico.

-  La composición de canciones ( song-writting ), es muy importante para la elaboración del proceso de la enfermedad, la toma de conciencia del mismo y la toma de decisiones más sanas y más coherentes con las vías de recuperación.

-La percepción y vivencia del dolor también cambia cuando las imágenes, vivencias y pensamientos también lo hacen.

El paciente tiene que tomar un actitud más activa y responsable en su proceso de recuperación.

 Si quieres imprimir tu entrada gratuita necesaria para acceder al acto, pincha aquí

ARRABAL: EL GENIO Y LA CREACIÓN

Encuentros Con Lo Sutil#14

Conferencia Magistral de Fernando Arrabal.

” Qué hice al dios Pan para ser el único superviviviente de los cuatro avatares de la modernidad”

MIÉRCOLES 23 de octubre, 20.00 horas. Salón de Actos del Centro Conde Duque.

Presentará a nuestro invitado, Juan José Herrera de la Muela, escritor, diplomático y director del Centro Conde Duque.

***

Hay jugadores que no se toman nada en serio. Y hay hombres que desafían a los tribunales y a la prisión. Pero pocas veces se ven jugadores que no se toman nada en serio y que desafían tribunales y prisiones. Incluso cuando desafía a Franco y a Castro, Arrabal no es un contestatario, un predicador militante. Es un hombre que juega. Concibe el arte como un juego, y el mundo se convierte en un juego en cuanto lo toca. Pero este siglo es un terreno en donde los juegos están prohibidos, una trampa preparada para los jugadores.

Milán Kundera

EL NIÑO ARRABAL

Por Javier Esteban (publicado en L´atelier du roman, la revista de Kundera)

No he visto nunca tan gran monstruo o milagro como yo mismo.

Montaigne

Tras de hablar largo tiempo sobre nuestro común amigo, Alejandro Jodoroswky sentenció:

– Arrabal arrabaliza el mundo.

Y yo apostillé:

Arrabal- sujeto

arrabaliza- verbo

el mundo- objeto.

Arrabal posee el talento de aprehender cualquier circunstancia que requiera su atención, recreándola como si fuera esencialmente una experiencia propia. Semejante alteración de conciencia es la fragua de la creación arrabaliana.

¿No es apasionante desintegrar lo real para reordenarlo desde la incertidumbre épica y la poesía ética? ¿No es curiosa y delirante esta pérdida de distancia entre sujeto-objeto?

Estamos ante una personalidad única, capaz de convertir el propio yo del artista en el centro del mundo. Un ego portentoso, un ejemplo de la individualidad … Alguien capaz de personalizar una guerra civil, la enfermedad gástrica de un tirano, la castración de Picasso, la inteligencia de la cucaracha, la epistemofilia de Dalí o la amputación de Cervantes. Alguien capaz de ser poeta, pintor, dramaturgo, ajedrecista…

Esta manera de percibir lo real como parte de uno mismo es precisamente un atributo esencial de artistas y genios modernos. El mismo detonante del nuevo hombre-artista de la primavera China y el mismo hilo que teje la telaraña cuántica entre el observador y lo observado.

¿Será cierto que en cualquier persona concurre la historia de toda la humanidad, como apunta Borges tras leer al sufí Attar?

Hablamos de una forma de apropiación de la experiencia sensible desconocida en la literatura cristiana hasta las Confesiones de San Agustín.

Tomo del escritor Fernando Sánchez Dragó el término egografía para designar el género literario reinventado entonces.

<< Hasta que el 28 de febrero de 1571 – prosigue Dragó- Michel de Montaigne cumplió treinta y ocho años, abandonó su vida pública, en la que había llegado muy lejos, trasladó su biblioteca de mil volúmenes al torreón que despuntaba en una de las esquinas de su heredad, se encerró en él de por vida y tomó la decisión de pasar el resto de ésta escribiendo ensayos acerca del único asunto que le parecía interesante: él mismo. >>

Pero una cosa es usar la razón y al sujeto para conocerse a sí mismo – nosce te ipsum – y otra reconstruir inconscientemente el espejo del mundo desde el caleidoscopio de las constelaciones emocionales. Convengamos que Arrabalizar el mundo es más parecido a esta segunda experiencia: es locura que cura, antes que un conocerse.

Evidentemente, para los represores y psiquiatras, Arrabal padece una forma de forclusión (falta del nombre del Padre).

El Arrabal niño, agredido por la realidad del triángulo edípico y fantasmático de un padre condenado a muerte y una madre colaboracionista, va ir dando paso al Arrabal que puede jugar con lo real.

Arrabal hace su vida y crea su obra cerrando el círculo de afectación y de necesidad en diálogo creativo sobre lo único que trasciende toda representación: el amor. Amor y filia matemática, tesoro que le es trasmitido en Ciudad Rodrigo por la abuela que lo cuida, pero esencialmente custodiado por su esposa, Luce Arrabal.

El verbo arrabalizar, a día de hoy, sólo se emplea en algunas partes de centroamérica, en el argot del urbanismo, para describir la aparición en algunas capitales de favelas y arrabales. Arrabalizar, sin embargo, debe entenderse en nuestro contexto como sinónimo de embestir molinos de viento ganando al ajedrez, expatriar, jugar seriamente la vida, delirar desde el amor o hacer excéntrico cualquier objeto de conocimiento … Objeto que deviene apasionadamente teñido de poesía y paradoja en la integración del sujeto creador.

Este mismo significado concuerda con la actitud de Arrabal y con el sentido de su vida: Caricato, excéntrico, arrabalesco, bufón, exiliado, pánico, patafísico, anarquista, quijotesco, vidente, ebrio, santo, loco, vate, dramaturgo… y, al fin, siempre niño.

Si observamos su historia personal, los grandes acontecimientos político-psiquiátricos contra Arrabal han tratado de reducir al orden al creador. En la respuesta a ese entorno halla sentido su vida: no rendirse nunca, para poder jugar como un niño que escribe y defiende la torre herida de su yo con las armas y las flores de sus letras y jardines interiores. Pues como explicaba Nietzsche, al cabo, la madurez de todo hombre consiste simplemente en haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño.

NUESTRO INVITADO

Fernando Arrabal es el dramaturgo vivo más representado en el mundo. Escritor, poeta, artista plástico, bufón y cineasta nació en Melilla (España) el 11 de agosto de 1932. Reside en Francia (diestierrolandia) desde 1955.

Aprendió a leer y a escribir en Ciudad Rodrigo, ganando el Premio Nacional de «superdotado» a los diez años y realizando sus estudios universitarios en Madrid.

Siendo niño sufrió la misteriosa desaparición de su padre, condenado a muerte y después fugado. A causa de este trauma, como escribió el premio Nobel Vicente Aleixandre, «el conocimiento que aporta Arrabal está teñido de una luz moral que está en la materia misma de su arte».

Ha dirigido siete largometrajes homenajeados por Passolini, uno de los cuales recibió un oscar por la interpretación de su actor principal.

Arrabal ha publicado trece novelas, ocho centenares de libros de poesía, varios textos para teatro y varios ensayos, entre los que destacan sus libros sobre ajedrez. Sus novelas han sido traducidas a numerosos idiomas. Su Carta al General Franco tuvo especial repercusión, publicada en vida del dictador.

Arrabal es el único gran intelectual español que no volvió del exilio.

Figuró, a la muerte de Franco, en el grupo de los cinco españoles más peligrosos con Santiago Carrillo, Dolores Ibárruri La Pasionaria, Enrique Líster y Valentín González El Campesino.

Su teatro completo, editado en los principales idiomas, ha sido publicado en dos volúmenes de más de dos mil páginas, en la Colección Clásicos Castellanos de Espasa en 1997, actualizada en 2009.

Con Alejandro Jodorowsky y Roland Topor fundó en 1963 el Grupo Pánico. Es Transcendant Satrape del Collège de ‘Pataphysique desde 1990. Amigo de Andy Warhol y de Tristan Tzara, pasó tres años en el grupo surrealista de André Breton, por lo que Mel Gussow le considera el único superviviente de los «tres avatares de la modernidad».

A pesar de todo su obra, Arrabal sólo alcanzó la fama entre las masas de toda España cuando, en la madrugada del 5 de octubre de 1989, intervino como contertulio en el programa de La Primera de TVE «El mundo por montera», completamente ebrio de luz, en un programa nocturno presentado por Fernando Sánchez Dragó, que ese día trataba el tema del mileniarismo. Al día siguiente, el Consejo de Informativos de TVE aprobaba apartar a Fernando Arrabal de la cadena pública durante un mes, así como repetir el debate sin Fernando Arrabal unos días después.

En el 2010 Fernando Arrabal ha protagonizado el primer film de género Post-panico de la historia. El largometraje Regression ha sido creado y dirigido por Joan Frank Charansonnet Desde el año 2002, Arrabal y Charansonnet han colaborado mutuamente en diversos proyectos artísticos como la Carta de Amor (Teatro Hermitage de San Petersburgo) o la reposición oficial del Arquitecto y el Emperador de Asiria cuarenta años después de su estreno.

Fernando Arrabal es el autor de un teatro genial, brutal, sorprendente y gozosamente provocador. Un potlatch dramatúrgico donde la chatarra de nuestras sociedades «avanzadas» se carboniza en la pista festiva de una revolución permanente. Hereda la lucidez de un Kafka y el humor de un Jarry; por su violencia se emparenta con Sade o con Artaud. Pero es probablemente el único en haber llevado tan lejos la irrisión. Gozosamente lúdica, rebelde y bohemia, su obra es el síndrome de nuestra época de alambradas: una forma de mantenerse alerta.

Arrabal se debate entre la moralidad y el juego, la claridad de la ciencia y la sutileza del alma. El libertario español universal.

 

Links:

 

http://www.arrabal.org/

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Arrabal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA EDUCACIÓN SENTIMENTAL: ASIGNATURA PENDIENTE

ni-os-jugando-10197

Encuentros Con Lo Sutil#13

Por Javier Esteban

Charla con Loretta Cornejo y Marcela Çaldumbide

Miércoles 9 de octubre, 19.30 horas. Salón de Actos del Centro Conde Duque.

Todo joven tiene dentro de sí muchas capacidades. Tienen que rescatar cada día más y nosotros los adultos apoyarlos y hacerles recordar que todos, todos son creativos. Romper con la música, con la pintura, con el baile, con lo que te salga de dentro y puedas hacerlo como alternativa a toda esa violencia o tristeza que llevas dentro y no te permite ser feliz por ahora.

Loretta Cornejo

 

Cuando te permites sentir sin culpa ni vergüenza, cuando confías, cuando te expresas y te aceptas, cuando te respetas y gestionas tu dolor, entonces te haces responsable y comprensivo. Al observar tu fragilidad y la de tus compañeros, puedes percibir la fuerza que da estar unidos.En esos momentos tus ojos miran y tu corazón ve.

Marcela Çaldumbide

 

 

Tomo prestado el título de una olvidada novela de Flaubert, para plantear una de las cuestiones relevantes a la hora de afrontrar la educación en nuestra sociedad.

Tengo la impresión de que no existe, al menos en nuestra escuela oficial, una verdadera educación para las emociones. Sospecho que muchas familias padecen este problema también en casa. En todo caso, se hace patente la influencia destructiva que los media y los instrumentos de comunicación ejercen sobre las emociones y sentimientos de nuestros pequeños. La psicología clínica y la pedagogía se encuentran ante este dilema.

La cuestión que nos planteamos para nuestro próximo encuentro es actual pero, sin embargo, permanece en la sombra. Para conocerla, contaremos con la presencia de dos especialistas en la cuestión.

Loretta Cornejo está considerada una de las grandes psicopedagogas latinoamericanas especializada en clinica y familia, mientras que la psicóloga humanista Marcela Çaldumbide desarrolla desde hace años un experimento singular de taller de emociones en diversos colegios españoles.

El formato elegido para nuestro encuentro será el de una relajada charla, no el de una docta conferencia. Después, abriremos un debate con todos vosotros.

Hasta pronto.

 

 

 

LA EDUCACIÓN DE LAS EMOCIONES

Cuando recibimos la propuesta de participar en este interesante ciclo del centro Conde Duque, decidimos abordar este tema porque somos conscientes de la urgencia de “educar” en las emociones a los niños y jóvenes de hoy sin que eso signifique que los adultos no lo necesiten.

¿Qué nos está pasando para que necesitemos que nos eduquen no sólo incluso a sentir , sino a darnos cuenta que las emociones han sido replegadas a un rincón de nosotros mismos? Padecemos un gran miedo (emoción también) a sentirlas, a mostrarlas, a reconocerlas. A tolerarlas.

Aparentemente, hoy en día se confunde emoción con estimulación. Muchos buscan estimularse mediante sustancias, mediante no pensar, mediante ruidos, vínculos de cinco minutos, relaciones sin compromiso, relaciones con los objetos como modo de adormecer los sentidos…

La educación de las emociones forma también parte del desarrollo del autocontrol: poder parar cuando me enfado o algo me irrita o algo no sale como quiero (frustración), tener capacidad para esperar más de lo que creo (es decir tolerancia cero a la espera y gratificación); tolerar el aburrimiento; aceptar al otro cuando no es como uno…

La educación sentimental es ser nosotros. Querernos como personas pensantes y con sentido y sentimiento. Aceptar a los que nos rodean tal y cómo son. Poder construir dentro de nosotros mismos los soportes necesarios para poder cambiar el mundo y tener la fuerza para pelear por conseguirlo…

 

Loretta Cornejo

 

 

MEJORANDO LA ESCUELA

 

A menudo los niños son invadidos por una reglada quietud, por objetivos intelectuales donde se someten a una muy temprana edad a participar en una larga carrera donde llegar es lo importante, no se sabe muy bien a dónde ni de qué manera. En definitiva, donde se les induce a la competitividad en lugar de la colaboración, y se confunde el ser con el tener.

Se nos ocurre que podríamos hacer mucho más por aumentar la confianza de nuestros hijos si estuviéramos preparados para exponernos más a ellos: sin pretender ser otro distinto del que somos.

En la escuela actual no se tiene en cuenta el ritmo de capacidad de concentración infantil y, a menudo, el niño que se ve obligado a esforzarse contranatura, lo que le hace perder salud y eficacia.

Es importante que el niño pueda gozar aprendiendo por amor al conocimiento mismo. Amar el aprendizaje es también conocerse.

Por eso, nos parece de gran ayuda apoyar el crecimiento infantil pudiendo destinar un espacio en la escuela (donde pasan gran parte de su vida) a estas actividades.

Aceptar que la vida es conflicto y conocerlo como algo natural es permitirse viajar con franqueza. Conocer las distintas formas que el ser humano tiene de afrontar los conflictos ayuda a sentirse uno más entre tantos. Es vital que el niño, cuando se vea confrontado con las situaciones que les plantean sus iguales, sepa tomar decisiones por sí mismo.

Cuando somos capaces de reconocer el conflicto como algo inherente a las relaciones, nos podemos permitir sentir emociones. Podemos ponerles nombre sin disimulo ni máscara frente al otro y a uno mismo.

Una vez que aceptamos la posibilidad de emocionarnos, de permitirnos comunicarle a los demás cómo nos sentimos y qué es lo que necesitamos, estamos produciendo la autorregulación en nuestro organismo, permitiendo el fluir de un orden natural. Por eso, los talleres de emociones en los que trabajamos lo realizan los niños de forma espontánea: son experienciales; todos se basan sobre situaciones reales que los niños nos traen…

 

Marcela Çaldumbide

Nuestras invitadas:

Loretta y Horatio  UmayQuipa

Loretta Zaira Cornejo Parolini

Loretta Cornejo, nacida en Perú, está considerada una de las grandes expertas en psicoterapia infantil del mundo iberoamericano. Psicóloga Clínica-Psicoterapeuta colegiada, es madre de Antonio y dueña de un sabueso español Horatio que trabaja en UmayQuipa como ayudante o facilitador terapéutico

Es fundadora del Equipo de Psicología y Psicoterapia UmayQuipa (Soplando el Amor) en Lima (1977) y en Madrid (1996). Ha asesorado a diferentes colegios y escuelas infantiles y ha impartido diversos seminarios de formación y crecimiento personal

Especialista en adopciones y acogimiento de menores es supervisora en grupos para el tratamientos de niños adolescentes y adultos bajo un enfoque gestáltico y “UmayQuipeño”,

Se dedica a la formación en diferentes centros en Técnicas aplicadas a la infancia y adolescencia con enfoque gestáltico. Colabora con centros de toda España , Lima Perú, Bogotá Colombia, México y Costa Rica.

Miembro Honorario de CGP(Centro Gestáltico del Perú). Miembro de la AETG(Asociación española de Terapia Gestalt). Miembro de AEPPIA (Asociación española de terapia psicoanalítica) Miembro de la Asociación AEHPI(Asociación española de psicoterapia humanista Integrativa). Presidenta honoraria de a Asociación Gestáltica del Perú .Miembro honoraria de la Asociación Gestáltica de Costa Rica y grupo Arapasueños , San José de Costa Rica.

En su labor docente destaca el Grupo Umayquipa A.E. Madrid ( 1996-Actual) donde imparte Teoría y Terapia Gestáltica aplicada a niños adolescentes y adultos, Psicología Infanto- Juvenil y Teoría y Técnica de grupos. Colabora, además, con diferentes Centros dando formación a terapeutas y profesionales de ayuda.

Además de colaboradora en varias editoriales y autora de centenares de artículos de divulgación, ha escrito los siguientes libros:

Manual de Terapia gestáltica Infantil, Cartas a pedro (Manual para un terapeuta que empieza), Manual de Terapia Gestáltica aplicada a los adolescentes, El Espacio Común: Nuevas aportaciones a la terapia de Gestáltica de Niños y adolescentes.

 

Más información:

www.umayquipae.com

https://www.facebook.com/loretta.cornejoparoliniumayquipae?fref=ts

P1010034grande

Marcela Çaldumbide Ramírez ha desarrollado su carrera profesional como psicóloga humanista y abogada mediadora especializada en la infancia y la familia.

Su extensa formación como terapeuta Gestalt se ha completado con numerosos cursos y talleres como mediadora y con un Máster en humanidades.

Desde hace años, viene realizando con gran éxito talleres de autoconocimiento para alumnos de primaria en varios colegios de Madrid. En ellos ha puesto en práctica su formación y gran sensibilidad como pedagoga, desarrollando conclusiones y enseñanzas propias.

Asociada a otros profesionales de la educación y la psicología, ha fundado El juego de conocerse: una asociación sin ánimo de lucro especializada en la realización de talleres infantiles encaminados a la educación emocional y la resolución de conflictos.

Por otra parte, Marcela Caldumbide ejerce como terapeuta especializada en la mediación entre padres e hijos. Así mismo, imparte formación para profesores tutores y terapeutas.

Es responsable de la Comisión de educación de la escuela de formación psicológica humanista Equipo Centro; miembro de la Asociación Europea de Terapeutas Gestálticos y Colaboradoradora de la Fundación Claudio Naranjo.

Autora de diversos artículos y ponencias sobre pedagogía e infancia; Su libro El Juego de Conocerse ( Ed. Manuscritos 2012) recoge sus talleres y experiencias con alumnos de primaria.

LINKS:

www.eljuegodeconocerse.com

https://www.facebook.com/marcela.caldumbideramirez?fref=ts

 

 

 

 

 

 

MEDICINA HOLÍSTICA: EMOCIONES Y DIGESTIONES: TU SALUD ANTE LAS DIFICULTADES

 

Healing-Touch-5(5)

Encuentros Con Lo Sutil # 12

Por Javier Esteban

Bienvenidos de nuevo, queridos buscadores, a nuestros Encuentros Con Lo Sutil.

Comenzamos esta nueva etapa de nuestro ciclo el Jueves 26 de septiembre a las 20.00 horas en nuestro salón de actos del Centro Conde Duque.

La doctora Irina Matveikova, experta en Medicina Holística, nos convoca bajo con un título sugestivo.

 

EL SEGUNDO CEREBRO.

 

Hace casi dos mil años, el gran poeta romano Juvenal lanzó una de máxima que forma parte del saber universal:

MENS SANA IN CORPORE SANO

Se debe pedir que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano.…Lo que tú mismo puedes darte, pues la virtud es la única senda para una vida tranquila.

Sátira X 356. JUVENAL

Con el avance de la medicina occidental, somos muchos los que búscamos otros enfoques que puedan enriquecernos y curarmos combinando saberes ancestrales y técnicas modernas, disciplinas sutiles y racionales al mismo tiempo.

La mayoría de las personas que consultan a terapeutas alternativos recibirían con entusiasmo la posibilidad de consultar a un médico bien entrenado en la medicina tradicional que tenga también una mentalidad abierta y buen conocimiento de los mecanismos de curación innatos del cuerpo, de la influencia de los hábitos de vida sobre la salud y de los usos apropiados de los complementos dietéticos, hierbas y otras formas de tratamiento… En otras palabras, quieren ayuda competente para moverse por el confuso laberinto de opciones terapéuticas disponibles en la actualidad, especialmente en aquellos casos en los que los enfoques convencionales son relativamente ineficaces o perjudiciales.

Weil Snyderman, 2002

 

Nuestra invitada, Irina Matveikova, es una maestra en el arte de sanar, combinando la ciencia y el saber ancestral. La doctora Matveikova es especialista en curar el aparato digestivo atendiendo a la relación entre las emociones y el aparato diestivo, donde sitúa nuestro “segundo cerebro”.

Nuestra invitada explica el contenido de su conferencia con las siguientes palabras:

Los tiempos que corren nos estresan, nos debilitan y hasta nos enferman. A su vez es un momento ideal para cambiar nuestros hábitos y rutinas, entender como cuidarnos, aprender a interpretar las señales que recibimos de nuestro cuerpo y así tratar de prevenir tanto los malestares físicos como los emocionales.

Las crisis nos dan una gran oportunidad para aprender a fortalecernos, a través de ser más conscientes de nuestra propia salud.

Somos seres emocionales y nuestro sistema digestivo juega un rol fundamental en la génesis y en las consecuencias de nuestras emociones.

La medicina integrada u holística es la medicina del futuro, es el saber combinar los conocimientos ancestrales de la medicina natural y preventiva con los avances de la medicina convencional moderna.

Vamos a hablar de nuestras emociones, de cómo afecta nuestra digestión y de aquellas herramientas prácticas que podemos aplicar en nuestra vida diaria desde un enfoque integral.

.

Dr. Irina Matveikova

 

 

IMG_0321 3

Dra. Irina Matveikova es Médica de Familia, especializada en Endocrinología y Nutrición Clínica y experta en Trastornos del Comportamiento Alimentario. Ha cursado estudios de postgrado en Medicina Holística en diferentes países del mundo y ha aprendido diversos métodos de los tratamientos naturales en ámbitos internacionales multiculturales.

Irina esta considerada una de las más sutiles especialistas en el conocimiento de las enfermedades digestivas. Su sensibilidad y visión integral y holistica de la medicina han sido puestas en practica a lo largo de más de veinte años En la actualidad dirige su propia Clínica (Conceptos Holísticos) en Madrid y atiende a los pacientes en Madrid, Barcelona y San Sebastián; imparte cursos y conferencias en Medicina Holística, Nutrición y Métodos de Desintoxicación Corporal y desarrolla proyectos educativos.

En su trabajo, Irina combina dos Medicinas: la moderna convencional y la complementaria natural que enfoca su labor en la re-educación integral del paciente y la divulgación de los conceptos de la Medicina Holística en los ámbitos profesionales y públicos; lucha por un paciente consciente y responsable y cree que los médicos pueden apoyarse más en los métodos preventivos y holísticos.

Es autora de los libros Inteligencia digestiva y Salud Pura publicados con éxito por la Esfera de los Libros, así como de un diccionario de plantas medicinales en cinco idiomas, cuentos infantiles sobre plantas medicinales y varios artículos sobre salud digestiva y nutrición funcional.

LibroSaludPura-450x373

LibroSaludDigestiva-450x373

Más información:

www.conceptosholisticos.com

http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-inteligencia-digestiva-entrevista-irina-matveikova/1243221/

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120206/54250340177/irina-matveikova-tenemos-dos-cerebros-cabeza-estomago.html

 

 

 

 

 

PADRE-HIJO: UNA RELACIÓN HURTADA

Encuentros con lo sutil#9

Por Javier Esteban

Cualquier varón adulto que se pare a pensar y reflexionar sobre quién era o es su padre, qué sentimientos anidan en esa relación, qué ha significado ser hijo (entonces, en la infancia, y ahora)… se verá seguramente desbordado por multitud de imágenes y sentimientos contradictorios. Una verdadera removida: puedes hacer la prueba.

Hace tiempo que vengo tirando de ese hilo y la madeja no deja de moverse. Algunas cosas se me han aclarado, otras se difuminan, hay dolores antiguos que se han disuelto y rencores que se resisten a desaparecer; también comprensiones reveladoras y sentimientos de amor que se han ido decantando y haciendo poso. Especialmente desde que mi padre murió (hace ahora seis años), o más bien antes, conforme me fui adentrando en la cuarentena.

Paco Peñarrubia.

El próximo día 16 de Mayo, jueves, a las 19.30 horas, tenemos la ocasión de asistir a la conferencia del psicólogo y terapeuta gestáltico Paco Peñarrubia, Padre- hijo: la relación hurtada. Nos acompañara, el director de Conde Duque, Juan José Herrera de la Muela.

En el ámbito de la psicoterapia – explica nuestro invitado- se sabe que en nuestra cultura “sobra” madre y falta padre. Su ausencia se rellena con fantasmas. El hijo varón suple como puede este hueco (de modelo, de vínculo, de identificación) con no pocos costes psicoemocionales…

 

Paco Peñarrubia es psicólogo por la Universidad Complutense de Madrid. Uno de los introductores de la Gestalt en España, cofundador, primer presidente (1982-87) y Miembro de Honor de la Asociación Española de Terapia Gestalt. Discípulo de Ignacio Martín Poyo y Claudio Naranjo. Ex-director de CIPARH, centro pionero de la Psicología Humanista en España (1977-2007) y director de la Escuela Madrileña de Terapia Gestalt.

Es autor de multitud de artículos y ponencias, así como del libro “Terapia gestalt, la vía del vacío fértil” (1998).

 

Paco Peñarrubia. Encuentros con lo sutil #9

 

 

LA ADMIRACIÓN Y EL AMOR VENERATIVO

 

Por Paco Peñarrubia

 

El azar generoso me trae a las manos dos libros que ahondan conmovedoramente en la indagación filial del padre.

Ambos comparten, por caminos opuestos, una admiración confesa o conquistada hacia el padre idealizado, ilustrando eso que Claudio Naranjo denomina “amor venerativo”, el amor atribuído al padre, al maestro, a dios o a los dioses:

 

El amor materno es generoso y compasivo. El amor filial se reconoce en la búsqueda elemental del placer y en la libre orientación hacia la felicidad… El amor paterno se expresa a través del respeto, la admiración y la devoción[1]

 

El primer libro, Tiempo de vida [2], son las memorias de Marcos Giralt Torrente en relación con su padre, el pintor Juan Giralt, fallecido en febrero de 2007.

El segundo libro, El olvido que seremos [3] del colombiano Héctor Abad Faciolince, narra el vínculo con su padre, el líder académico-político Héctor Abad Gómez, asesinado en agosto de 1987 por las fuerzas reaccionarias paramilitares, en atentado jamás esclarecido judicialmente.

Ambos autores o son hijo único (Giralt) o el único varón (Abad), depositarios de expectativas especiales y con el peso añadido, sobre sus hombros, del prestigio del padre con el que comparten apellido e incluso nombre. Ambos, además, con profesiones artísticas que los hacen más susceptibles de comparaciones públicas con la figura paterna. Marcos Giralt añora una profesión diferente, “una profesión de verdad, no esta irresponsable prolongación de la infancia en que consisten los oficios artísticos” (pag. 100); si esto es cierto, podíamos pensar que las vocaciones u oficios artísticos perpetuarían la relación adolescente con el padre y con el mundo, una especie de miedo a crecer y a superar el modelo paterno o a fracasar en el intento.

Ambos relatos son textos de duelo y celebración. El duelo como un proceso agónico de muerte y transformación que supone masticar y escupir, desintoxicarse para nutrirse, cerrar un ciclo de conocimiento, poder hacer las paces consigo y con el progenitor. “Un duelo es una cosa extraña”, (dice Giralt -pag. 14-) “un duelo se siente una vez que ha quedado atrás. Un duelo te aisla incluso de tí mismo”.

La diferencia básica entre ambos relatos es el nivel de presencia del padre. Héctor Abad Faciolince disfrutó de una relación estrecha y amorosa con un padre apoyador que confía ciegamente en el hijo y le transmite esa seguridad a nivel casi físico, por eso su pérdida en circunstancias tan dramáticas fija la idealización de su figura.

En el caso de Marcos Giralt Torrente, el divorcio de sus padres hace que empiece a perderlo en torno a los siete años. La vivencia de abandono, al principio tamizada por la madre, se va convirtiendo en conciencia de pérdida y en rencor más tarde.

El proceso es inverso: del cariño y la idealización, a la ausencia, duelo y reconocimiento (Abad) ; o del abandono y el resentimiento, el encuentro y la admiración (Giralt). En ambos casos el amor filial ha de madurar, atravesando lo que Claudio Naranjo señala como patología de los vínculos actuales con los padres: dependencia idealizada, obediencia compulsiva y resentimiento[4].

 

 

 

 

 

 

 

 

Empecemos por M. Giralt Torrente. Alude al taller del padre como el paraíso de su infancia (“el mejor cuarto de juegos que tuve en mi infancia fue su estudio de pintor” -pag. 139-) del que será expulsado muy pronto. La pérdida de ese espacio y de esa presencia es vivida como un desmantelamiento emocional y material: “mi padre se ausenta cada vez más, por temporadas desaparece por completo de mi vida cotidiana, pero conserva su estudio en casa… hasta que al cabo de unos meses regresó y se llevó el caballete, las cajas de pinturas, los lápices, los aerosoles… y el que había sido su estudio pasó a ser mi inmenso cuarto de privilegiado hijo único” (pag. 22-23)

Triste manera de vivir “el edipo”, eso que Freud definió como impulso universal al parricidio para ocupar el lugar del padre, aunque aquí convendría mejor el concepto de “infanticidio” según Pichon Rivière: las frecuentes, y también universales, maneras de dañar los padres a los hijos.

A lo largo de la adolescencia y juventud, esta vivencia de abandono se va convirtiendo en rencor y culpabilización, acusando al padre de todo: “de no verme lo suficiente, de no acordarse de mi cumpleaños, de no hacerme regalos, de desaparecer cuando sabe que las cosas a mi madre y a mí nos van mal, de veranear y viajar cuando yo no veraneo ni viajo, de incumplir sus promesas, de considerar que tiene más razones para quejarse que yo…” (pag. 64)

Hay una cierta conciencia de que esta forma de pensar es interesada: el padre le sirve al hijo para rebelarse, para construirse en su contra. Pero es la enfermedad del padre (un cáncer irreversible) la que desencadena un vuelco en el hijo: empezar a admitir su dependencia (:”lo único que quería era tener más de él, estar más con él”. pag. 141), reconocer su admiración (“quería aprender, parecerme a él, emularlo, imitarlo”. pag. 143. “Su escasa fortuna o éxito no socavaba su prestigio ante mí, sino que le otorgaba un aura de romántico malditismo”. pag. 73), y sobre todo rendirse a la situación de que ahora es el hijo el adulto sólido (“Tengo la sensación de que, por fin, él ha bajado la guardia… Desde entonces, sin darme cuenta, me convierto en su padre y él en mi hijo. Nadie sabe lo que nos deparará el futuro, pero mientras se sienta débil y enfermo, buscará mi protección” -pag. 112-).

Comienza una relación de intimidad física y un proceso de perdón interior. El hijo se abre a la comprensión: “Nos atascamos porque ni él tenía aguante para atarse a mí ni yo tenía coraje para soltarme. Porque no éramos iguales ni demasiado diferentes. Porque ambos creíamos merecer más de lo que teníamos. Porque él no supo crecer ni yo tampoco. Nos atascamos porque compartíamos a mi madre, un recuerdo que tal vez él habría querido remoto de no haber estado yo… Le hice acreedor de una deuda que quise cobrarme cuando ya había expirado. Nos atascamos porque las grandes enseñanzas de la vida a menudo llegan demasiado tarde” (pag. 156).

 

Acompañar al padre en los últimos años de su enfermedad ayuda al hijo a cerrar la herida, puesto que “mantener la herida puede ser rentable desde un punto de vista artístico. Pero sólo los muy fuertes, o quienes han recibido un gran daño, aguantan toda la vida con ella abierta” (pag. 193). Marcos Giralt apuesta por la curación a través del perdón:

Lo que todos los padres quieren oír alguna vez de boca de sus hijos es que los errores no cuentan, que las intenciones eran buenas y que simplemente les sorprendió el tiempo” (pag. 195).

 

 

 

 

 

El caso de Héctor Abad Faciolince es opuesto y complementario puesto que el vínculo con su padre se nutre de una cercanía física y emocional bastante poco frecuente en su medio:

Mi papá y yo teníamos un afecto mutuo (y físico, además) que para muchos de nuestros allegados era un escándalo que limitaba con la enfermedad. Algunos parientes decían que mi papá me iba a volver marica de tanto consentirme….” (pag. 33) “Me felicitaba por mis primeras letras con un gran beso en la mejilla, al lado de la oreja. Besos grandes y sonoros que aturdían y se quedaban retumbando en el tímpano, como un recuerdo doloroso y feliz, durante mucho tiempo” (pag. 20)

Semejante vivencia amorosa viene incrementada por la admiración sin límite hacia un padre de ideas progresistas irrenunciables, sumamente tolerante con su entorno pero defensor a ultranza de sus principios aunque eso le complicara periódicamente su vida. Se convierte así en un modelo de apertura, de forma que el hijo puede contrastar la educación recibida (religiosa y burguesa, como corresponde a su clase social), con los libros, charlas y reflexiones que su padre le transmite y fomenta, al servicio de desarrollar un criterio propio y libre.

Es claramente un padre educador en el sentido humanista del término, cuya transmisión de valores es más por contagio actitudinal que por traspaso de introyectos. El padre es una figura realmente admirable en la Colombia de la época: médico comprometido en proyectos de salud pública, profesor universitario capaz de renunciar a su cátedra al percibir presiones políticas y crear por el contrario una Escuela de Salud Pública revolucionaria o pasar largas temporadas en países subdesarrollados como consultor de la OMS y como exilio enmascarado cada vez que arreciaban las persecuciones reaccionarias.

A los ojos del hijo, este padre “tenía los más grandes arranques de idealismo, que le duraban años dedicados a causas perdidas, como la reforma agraria o los impuestos a la tierra, como el agua potable para todos, la vacunación universal o los derechos humanos, que fue su último arrebato de pasión intelectual y el que le llevó al sacrificio” (pag. 118).

Sin embargo la admiración confesa del hijo no es tanto ideológica como psico-emocional, basada en la confianza incuestionable que el padre le demuestra, por encima incluso de la autoestima (baja) del hijo:

 

Lo que yo sentía con más fuerza era que mi papá confiaba en mí sin importar lo que yo hiciera, y también que depositaba en mí grandes esperanzas (aunque siempre corría a asegurarme que no era necesario que yo lograra nada en la vida, que mi sola existencia era suficiente para su felicidad). Esto significaba, por un lado, una cierta carga de responsabilidad, un peso, pero un peso dulce, no era una carga excesiva… Nunca, ni cuando cambié cuatro veces de carrera, ni cuando me expulsaron de la universidad, ni cuando estuve desempleado teniendo ya una hija que mantener, ni cuando me fui a vivir con mi primera mujer sin casarme, nunca oí censuras ni reclamos de su parte, siempre la más tolerante y abierta aceptación de mi vida y mi independencia” (pag. 141).

 

Para el concepto de padre que generalmente tenemos, este modelo es, como poco, provocador y desconcertante: ¿es que no son imprescindibles la guía y los límites?, ¿qué pinta entonces la figura del padre?, ¿no será una indiferencia disfrazada de libertad y tolerancia?, y tantas otras preguntas que puede alimentar el miedo a la autonomía o la desconfianza en la auto-regulación. A la postre, para el hijo también es imprescindible el cuestionamiento y separación de una figura tan benevolente y sin fisuras, tan idealizada y amada:

Un papá tan perfecto puede llegar a ser insoportable. Aunque todo lo que hagas le parezca bien, llega un momento en que, por un confuso y demencial proceso mental, quieres que ese dios ideal ya no esté allí para decirte siempre que sí… En ese final de la adolescencia uno no necesita un aliado sino un antagonista. Pero era imposible pelear con mi papá, así que la única forma de enfrentarme a él era haciéndole desaparecer, así muriera yo en el intento” (pag. 196).

Un intento que a punto estuvo de cumplirse a través de un accidente automovilístico por exceso de velocidad, pero fueron los paramilitares quienes, unos años más tarde, asesinaron al doctor Abad.

Lo que siguió fue dolor, impotencia, exilio en Europa, y un largo duelo que concluyó con la escritura de este libro:

Guardé en secreto, durante muchos años, esa camisa ensangrentada, con unos grumos que se ennegrecieron y tostaron con el tiempo. No sé porqué la guardaba… como un acicate para la memoria, como una promesa de que tenía que vengar su muerte. Al escribir este libro la quemé también pues entendí que la única venganza, el único recuerdo y también la única posibilidad de olvido y de perdón consistía en contar lo que pasó y nada más”. pag. 225).

 

Ese proceso duró 20 años. A diferencia del fantasma del padre de Hamlet que exige, en sueños, venganza: “mi papá siempre nos enseñó a evitar la venganza. Las pocas veces que he soñado con él… nuestras conversaciones han sido más plácidas que angustiadas, y en todo caso llenas de ese cariño físico que siempre nos tuvimos. No hemos soñado el uno con el otro para pedir venganza, sino para abrazarnos” (pag. 254).

 

 

 

 

 

Desde hace años Claudio Naranjo viene trasmitiendo la concepción de su maestro, Totila Albert, del ser humano tricerebrado que necesita integrar estos tres amores en su búsqueda de la unidad. El aspecto instintivo (en referencia al cerebro primitivo también llamado reptiliano) corresponde al espíritu libertario del hijo, a su entrega al impulso y al placer, a aquello que los griegos sabiamente personalizaron en el dios Dionisios. El cerebro límbico (que compartimos todos los mamíferos) corresponde al amor compasivo materno, ese espíritu misericordioso que el cristianismo personifica en María. El cerebro cognitivo (neocórtex), identificado con el amor paterno, no se refiere tanto a la figura del dios patriarcal bíblico, sino que lo representaría mejor el espíritu del buda, pacífico y omnicomprensivo. Este amor de respeto y veneración a los valores completa el amor caritativo materno y el amor instintivo filial, en pos de la armonía de esta trinidad psicoespiritual.

En la relación padre-hijo que estamos enfocando podemos preguntarnos cómo desarrollar este amor admirativo cuando adolecemos tanto de la figura paterna. Sin este catalizador parece más complicado encontrar la puerta que nos abra a los valores, a los maestros, y a respetar el conocimiento de quienes nos precedieron.

Los dos libros aquí comentados pueden servir de testimonio de esta dificultad y de su transformación. Tanto Giralt Torrente como Abad Faciolince rinden un homenaje a la memoria del padre, pero sobre todo ilustran honestamente el proceso de reconstrucción interna de este amor admirativo que devuelve respeto y reverencia a donde hubo carencia o sobreabundancia, dos caras de la misma moneda, dos caminos en la travesía del no-ser.

A la vez lo reconocemos como un proceso terapéutico de maduración personal que permite desapegarse del rol de hijo para asumir la propia paternidad adulta. Marcos Giralt acaba en este sentido su relato: “En los primeros días de Septiembre de 2008 supe que sería padre a finales del próximo mayo. Apenas queda ya mes y medio. La vida no se detiene… Pienso en mi hijo aún no nacido, que llevará su nombre, y me pregunto en qué lo condicionaré, en qué le fallaré, qué deberé perdonarle yo y qué deberá perdonarme él… qué recordará de mí con nostalgia. Me gustaría conservar algo de lo mejor de mi padre para que le llegue a través de mí” (pag. 200).

 

 


[1] Naranjo, C.: “Sanar la civilización”. Edit. La Llave. Vitoria 2009. Pag. 178.

[2] Gitalt Torrent, M. : “Tiempo de vida”. Anagrama. Barcelona 2010. De entrada me sorprende que su autor y yo hayamos coincidido en tantas lecturas que han abonado las anteriores entregas de este boletín: “La invención de la soledad” de Paul Auster, “Mi padre y yo” de J. R. Ackerley, “Patrimonio” de Philip Roth, “La isla” de Giani Stuparich… y el que a continuación comento.

[3] Abad, Faciolince, H.: “El olvido que seremos”. Seix Barral.. Barcelona, 2007.

[4] Naranjo, C. : Opus cit. Pag. 78

 

 

 

 

 

 

 

EL ARTE DE SANAR: PSICOTERAPIA Y MEDICINA AMAZÓNICA

Encuentros con lo sutil # 8

Por Javier Esteban

 

Solo tres consejos deseo encomendarte:

El primero es que procures ser amigo de Aquel que está en todas partes y en todos los cuerpos.
El segundo, que tengas paz con todos los seres.
El tercero, que no pierdas el tiempo que se te ha concedido en este mundo; ocúpate en lo bueno de día y de noche.
Haz en adelante lo que bien te parezca.
Toda persona que se atenga a su propia conciencia, alcanzará para sí lo excelente y conquistará la vida.

Huehuetlahtolli, “antiguas palabras”. Texto tradicional náhuatl.

El término chamán viene del idioma evenki, lengua siberiana de la región tungús de la que era originario el pintor Vassili Kandinsky; exótico para la mayoría, despierta hoy tanta atracción como reserva -y confusión- porque ha dejado de lado su significado original para convertirse en un término genérico bastante difuso. Chamán designaba en lengua evenki a quienes, tras la muerte, podían guiar el alma hasta un lugar definitivo para su descanso, acepción original del término que difiere del significado actual, mucho más amplio y disperso, y, en gran parte, una creación del historiador de las religiones Mircea Eliade…

Juan José Herrera de la Muela.

http://zugvogelblog.wordpress.com/

 

 

 

El próximo 9 de Mayo, a las 19.30 horas, tendremos una ocasión muy especial de asomarnos al conocimiento sutil. Nuestro invitado es un hombre que reúne la condición de psicoanalista junguiano y curandero amazónico.

 

 

Pio Vucetich es un experto en la medicina ancestral y un psicólogo con 30 años de experiencia, especializado en el tratamiento de enfermedades del alma, principalmente adicciones, y otras enfermedades físicas y psicológicas.

Pio Vucetich combina la psicología occidental con el uso de plantas medicinales y otras técnicas empleadas desde la antigüedad por los sanadores tradicionales de la Cuenca andino-amazónica del Perú, su país.

Su visión de la curación del alma entronca con las tradiciones chamánicas y se completa con su formación de analista e intérprete de estados ampliados de conciencia.

Sobre estos conocimientos, nuestro invitado hará una exposición de su trabajo y conversará con Juan José de la Herrera de la Muela y Javier Esteban.

 

Enlaces recomendados sobre el tema:

http://zugvogelblog.wordpress.com/

http://piovucetich.blogspot.com.es/

 

 

PIO VUCETICH

 

Nació en Paucartambo, provincia ubicada a 100 k.m. al este de la ciudad del Cusco, sobre el río del mismo nombre, en una zona que, por ser el umbral entre las regiones geográficas de la sierra y la selva peruana, es poseedora de ricas raíces en las tradiciones chamánicas de ambas regiones.

Criado en el seno de una familia respetuosa de las tradiciones culturales, aprendió a hablar y pensar en quechua y castellano. Aprendió también a sentir los Apus (Ausangate, Apuccanac Huayna, Pachatusa y Huanacauri) como montañas ancestrales sagradas.

Desde niño se integró a las fiestas espirituales de su tierra, participando en las danzas rituales y peregrinajes, como también en ceremonias rituales con los Huatoc y Pacos. Como más tarde lo haría con los chamanes andinos y amazónicos, llamados en la zona Runamishas, Animishas y Hunayas, respectivamente.

Realizó sus estudios primarios y secundarios en Paucartambo y Cusco. Más tarde viajó a continuar sus estudios profesionales en la Universidad Nacional de la Plata, Argentina, en donde se graduó como Psicólogo Clínico en 1980, y posteriormente en Psicoterapia Psicoanalítica (1983); paralelamente se acercó a la tradición oriental, en la que recibió la Iniciación Espiritual en el año 1976.

Desde 1983 trabaja en Perú como Psicoterapeuta y Psicohigienista en su consultorio particular. Al mismo tiempo ha colaborado en organizaciones sociales y en comunidades periféricas urbanas.

En 1987, mientras realizaba trabajos de autosanación con la planta maestra del ayahuasca, se reafirma en sus raíces ancestrales e identidad espiritual y retoma su acercamiento al chamanismo andino amazónico, extendiendo su formación en la tradición médico-chamánica-amazónica, primero dutante 10 años con maestros indígenas shipibos y luego durante 10 años con maestros indígenas de Lamas, una etnia reputada por su conocimiento de la medicina ancestral. Tiene el reconocimiento de sus maestros y linajes para la realización de su trabajo como curandero tradicional.

Desde 1993 trabaja en la formación de un equipo multidisciplinario, el cual está integrando la Medicina y Psicoterapia modernas con el Modelo de la Medicina y Chamanismo Ancestral, para permitir como Chaka Runa- “Hombre puente”, que las personas no indígenas entiendan y accedan a la experiencia de expansión de la conciencia y aprovechar al máximo las posibilidades terapéuticas de las plantas maestras sin alterar los rituales ancestrales.

Viaja frecuentemente por Europa y otros paises del mundo dando conferencias sobre el uso terapeutico de las plantas medicinales amazónicas.

Ahora esta concentrado sus esfuerzos en preparar y desarollar Sacha Q´ente, un proyecto que incluye la creación de una centro medicinal que permita ayudar mejor a mas gente y poner en práctica su vision de la sanación, así como la reforestación de una gran area en la frontera con el parque nacional del Manu con la intención de crear un santuario ecológico.

 

[Fotos del acto, donde 300 personas escucharon atentamente al hombre medicina]

ES_Pio_Vucetich_02

 

 

 

Para saber más: Blog relacionado con el tema

Chamanismo: Rastros y ecos distantes.

 

por José Carlos Aguirre

Esta entrada, en sus diversos parágrafos, pretende ser un mero prolegómeno, un panorama disperso de rastros capaces de indicarnos qué pudiera ser eso del chamanismo. Al tiempo y en el tercer parágrafo reseñaré la magnífica película “El camello que llora” como recapitulación de tales rastros, como introducción a la sensibilidad propia de las tradiciones chamánicas y como relato en el que la promoción ritual de la salud queda postulada como uno de los ejes de la sensibilidad chamánica.

 

I

 

 

El chamanismo, siguiendo la pista indicada por uno de los personajes de “El camello que llora” acaso no sea más que una canción muy especial. Del mismo modo que las técnicas espirituales sufíes una respiración que se transforma en ritmo y en danza. O quizá la meditación zen una respiración que se convierte en un cristal claro y limpio que todo lo acoge. Aproximarse al chamanismo requiere un esfuerzo considerable. Nos instalamos en el alba de la humanidad; en el nacimiento del imaginario, del arte y de la simbólica; en el acontecer del ritual y su tempo como ese espacio privilegiado del que mana la vida al ordenar y servir de referente al tiempo ordinario. También nos instalamos en una naturaleza animada –la physis nos dice- como libro abierto de la vida y metáfora cifrada de la existencia humana. Dicen que las culturas chamánicas no tienen libro sagrado pero como nos recuerda Frithjof Schuon en “El sol emplumado”, su magnífica colección de ensayos sobre la tradición lakota, la naturaleza entera es su gran libro sagrado. Sus leyendas son sus códigos hermenéuticos y su fibra íntima. En los mismos, los animales y las plantas son también aspectos de lo humano y lo humano un aspecto más de la vida. De ahí que animales y plantas nos hablen y nos instruyan en fábulas, leyendas, experiencias oníricas y estados modificados de conciencia; pero, ¿nos hablan de verdad?(alguna vez lo he escuchado). ¡Qué pregunta más impropia!… Cierta vez escuché a un hombre-medicina shuar diferenciar entre la anaconda corriente y esa otra anaconda presta a la mirada y a la palabra viva… Y qué nos dicen plantas y animales. Nos hablan de nuestra forma, de nuestro ser; y por eso mismo de nuestra salud, de nuestro vigor y de la recuperación de nuestra forma cuando, desequilibrados, la perdemos. ¿El chamanismo?, una canción muy especial, un ritmo que nos devuelve la memoria de nuestra forma y salud, un estado propio –no ajeno- que, irrumpiendo, nos desvela nuestra forma, nuestros desequilibrios y el viático hacia la salud. A todo esto se añadirán unos importantes conocimientos de herboristería y, también, un conocimiento preciso en el manejo del tempo ritual, de los cánticos, símbolos, representaciones y demás cifras de vida que vengan a convocarse.

 

Los rituales chamánicos, facilitados por un chaman reconocido y capacitado por una determinada tradición, quedaran pues configurados como una teúrgia o como rituales de magia pneumática capaces de promover la salud y de restaurar los equilibrios perdidos a través de la rememoración de unos misterios; los de la vida y sus registros de plenitud y escisión; los del engarce entre materia y espíritu, entre posibilidad de ser y plenitud de ser, entre superficies y profundidades, entre las meras apariencias y esas fuerzas activas que constituyen toda trama. Tras las necesarias habilidades del hombre-medicina, manejando y orientando las energías desatadas y las potencias de vida que subyacen a la experiencia ritual, acontecerá cierta capacidad para ver en lo oculto y lo profundo; en concreto en esa red de fuerzas activas que determinan superficies y apariencias. El chaman sabrá pues de determinados tránsitos de la vida anímica y del territorio en que estos se desenvuelven. Me refiero todo a esa trama de correspondencias entre psique y cosmos de las que dependerá el acceso de nuestra conciencia a secciones de vida de lo más diverso -bien de expansión e integración, bien de escisión y contracción-. De esta manera los estados del alma se corresponderán con determinados estados del Ser; o lo que es lo mismo dichos estados del alma ampararan el acceso de la conciencia a diferentes secciones o texturas de realidad. Así, esos tres niveles ontológicos -esas tres texturas de realidad o estados del Ser-, que dijera Eliade, tan recurrentes de los cosmos chamánicos –celestes, terrenales e infernales-, dependerían en su brindarse del encuentro entre la textura espiritual, visionaria e imaginaria de cada cual con la trama de su propia vida. Lo que supondría que esta geografía imaginal, en sus tierras celestes, infernales y mundanas, daría cuenta de la vida anímica del hombre y del modo en que éste habita el mundo. En esa cópula entre psique y cosmos, en los desajustes de la misma, podría radicar el origen de ciertos padecimientos. El chaman u hombre-medicina sabrá de la geografía imaginal descrita y de sus nexos y, al tiempo, sabrá facilitar un determinado tránsito, sanador y catárquico, por tales geografías del espíritu; si es que es el caso y si es que los padecimientos de quien ha perdido la salud así lo aconsejan. El rito, la modificación de conciencia y la ruptura de la cotidianidad propia del ritual serán la clave básica de su práctica sanadora. El rito -y las influencias que el rito dinamice- será pues lo que otorgue el carácter medicinal y sanador a cualquier brebaje visionario o fármaco que pueda ser empleado. El rito desde su radical intimidad con la conciencia humana y desde las influencias que acoge.

¿La brujería?. Los saberes del alma que sirven para sanar, precisamente por operar sobre el alma también sirven para hacerla enfermar o para rentabilizar y manipularla en alguna dirección. Pongamos la superstición en su sitio y la brujería y la magia en el suyo, un sitio bien distinto. Como bien nos recuerdan Umberto Eco o Ion P. Culianu -y como bien nos advirtiera indirectamente el gran Giordano Bruno- es la sociedad contemporánea, en sus circuitos de imágenes y en los diseños de identidades resultantes, la que ha realizado la vigencia política a gran escala de la magia de manipulación.

 

 

 

II

Me refería a la dificultad de comprender y acceder a los universos chamánicos. Encontramos una gran lejanía cultural y los referentes neochamánicos -a medio camino de la new age, las supersticiones contemporáneas, el síndrome de Harry Potter y la estafa más insidiosa- son todo menos una ayuda. Antes de nada quisiera diferenciar entre dos categorías diferentes que, generalmente, se confunden. Una cosa es la dignísima curandería mestiza y otra las tradiciones chamánicas propiamente dichas. La primera supone la pervivencia en sociedades, más o menos occidentalizadas y cristianizadas, de sabidurías de curandería nativa pero ya en otro marco sociocultural y religioso diferente del chamánico. Esta distinción, aparentemente diáfana, viene a complicarse por los agudos procesos de aculturación que observamos en muchas tradiciones y culturas nativas. Añadamos a este paisaje complejo la actual moda neochamánica y su capacidad para agudizar las contradicciones existentes. Como se hace evidente frente a la demanda de chamanes surgirán los que se hagan pasar por los mismos; o los que improvisen, a veces sinceramente (o no), unos conocimientos casi perdidos y peor entendidos…

En fin, las dificultades a la hora de asomarse a los universos chamánicos no son pocas pero si que cabe cierto acercamiento a lo que siendo tan ajeno nos es, paradójicamente, tan propio. Por muy lejano que nos resulte el chamanismo no deja de interpelar a lo humano y a la plenitud de sus potencias. Para este movimiento de acercamiento al chamanismo dirigir nuestra mirada a sus variedades tibetanas y mogolas nos ofrecerá un auténtico arsenal de referencias y de instrumentos hermenéuticos y de comprensión. No olvidemos como su vinculación con el lamaísmo asegura la pervivencia y la orientación sapiencial de tales referentes chamánicos. Al hilo de lo dicho tampoco estaría de menos atender a esa reflexión de Toshihiku Izutsu sobre el taoimo en tanto refinamiento del chamanismo tradicional chino.

Por cierto, esas nuevas veredas destinadas a tecnificar y a especializar, aun más si cabe, la formación de los antropólogos, bien lejos de toda perspectiva generalista, integradora y humanística, -antes llamábamos a esto una perspectiva culta, es decir, cultivada- sirven de muy poco a la hora de clarificar que sea eso del chamanismo ya que quedan rotos los puentes que facilitarían su reconocimiento. Advirtamos cómo una formación que desatienda una perspectiva integral, generalista y dispuesta a la pluridisciplinariedad sólo privará al investigador de los más elementales recursos hermenéuticos capaces de discernir las variedades del éxtasis o la propia naturaleza del chamanismo como expresión del espíritu humano. En este sentido el estudio de las tradiciones chamánicas es muy difícilmente deslindable de la historia de las religiones, de la filosofía de las religiones o de una fenomenología del éxtasis y la experiencia religiosa. De ahí la pertinencia de la obra de Mircea Eliade en tanto historiador y filósofo de las religiones…

 

continúa en: http://phantastikablog.blogspot.com.es/

 

 

 

 

HACERSE CON EL SUFRIMIENTO

Por Javier Esteban

 

Encuentros con lo sutil #7

 

El sufrimiento forma parte consustancial de la vida en todos sus niveles de complejidad. Si el bienestar expande la vida, el sufrimiento la preserva al señalar los límites infranqueables. Esta función general puede rastrearse en los distintos ámbitos de experiencia individual y colectiva.

Enrique Galán Santamaría

 

En nuestro séptimo encuentro, el psicoanalista Enrique Galán nos presenta un tema frecuentemente ignorado en nuestra sociedad. El sufrimiento es un hecho sutil y patente que constituye a la persona, pero que de algún modo nuestra sociedad trata de ocultar bajo los fármacos y las experiencias embrutecedoras de entretenimiento.

Desde el psicoanálisis, Enrique Galán tratará de mostrarnos las herramientas para trabajar con nuestro compañero existencial. Realizar una cartografía del sufrimiento y un recorrido por las diferentes escuelas psicoterapéuticas y sus planteamientos nos aproximará a este encuentro con el dolor, que muchas veces deseamos no atender pero que es esencial para crecer.

La conferencia de Enrique Galán ofrecerá una panorámica de los diversos modos de aparición de ese sufrimiento, planteando las maneras para hacernos con él o al menos para convivir con el mismo.

La conferencia tendrá lugar en nuestro salón de actos el próximo día 24 de abril a las 19, 30 horas.